La destrucción de la Logia Masónica Nieves del Ruiz de Manizales

En el año 1921 un grupo de jóvenes y entusiastas masones organizaron en Manizales la mencionada logia, pero cuando se enteró el presbítero Darío Márquez, rector del Seminario Conciliar, invitó al clero para que se pronunciara desde los púlpitos de todas las iglesias y señalara a los masones, y a sus familias, por sus nombres. El padre Márquez era muy estudioso desde la época del seminario, y a su llegada a la rectoría de la institución se dedicó al estudio de la masonería; su obra de cabecera era el libro Los Misterios de la Francmasonería escrita por Leo Taxil, publicado en Barcelona en el año 1887. Él había entrado a la logia para conocer sus misterios, después se retiró y editó la mencionada obra “con permiso de la Autoridad Eclesiástica”. Este libro de 832 páginas, profusamente ilustrado con hermosos grabados, perteneció al caudillo conservador Clemente Díaz, quien tenía una rica y bien seleccionada biblioteca en su casa ubicada en la Calle del Comercio, en Riosucio, Caldas; por cualquier razón la obra llegó a manos del padre Márquez, quien la utilizó como un texto contra los masones de la región caldense.

Como los miembros de la logia eran liberales, la prensa conservadora se sumó a la cruzada y aprovecharon el fanatismo religioso para orquestar una cruel campaña contra la logia Nieves del Ruiz. No fue posible hacer la defensa desde la prensa liberal, por lo tanto los masones y sus amigos se orientaron a organizar el contraataque por medio de panfletos y hojas volantes, algunos anónimos y otros firmados, como la siguiente “Carta Abierta”, publicada en la Tipografía La Fragua y distribuida profusamente en toda la ciudad.

Tras la tarifa diocesana

La última arremetida, descortés y estulta del Pbro. Márquez contra distinguidos y honorables caballeros, ha dado lugar a la siguiente reproducción. 

Primera carta abierta:

Manizales, septiembre de 1921

Señor Darío Márquez, Pbro.

Muy señor mío:

Voy a referirme, en la presente, a vuestra prédica, o sermón, plática o como quiera que eso se llame, que pronunciasteis ayer en uno de los templos de esta ciudad.

No me importa que os deis a la tarea de publicar cada ocho días, o diariamente si queréis, lista de masones; si no tenéis ocupación más grave, bien podéis hacerlo, que algún lucro os irá en ello. Me habéis incluido entre la nómina de los masones, a última hora; sólo he sentido que no lo hubiereis hecho hace varios meses, ya que esa compañía me es altamente honrosa (…).

Habéis querido mortificarnos usando un lenguaje despectivo, de mofa, desde ahora prometo que os pagaré con igual moneda. Por hoy y siempre estáis en vuestra libertad, en vuestro derecho de gritar y de zaherir; no tenéis más arma que la lengua y usáis de ella con legítimo derecho (…).

Atento servidor vuestro,

M. Orozco Patiño.1

En la misma fecha publicó otra carta abierta el escritor Justiniano Macía, quien había fundado el diario Renacimiento en 1914, y lo sostuvo hasta la crisis de 1932; era un adalid de las causas liberales y seguramente por esta razón, la emprendió el padre Márquez contra su familia.

La campaña contra la masonería se prolongó hasta que la Logia Nieves del Ruiz desapareció casi por completo o hasta cuando la mano larga del Pbro. Darío Márquez llegó a los archivos, símbolos y emblemas de la Logia; pero debido a las ceremonias masónicas celebradas en Bogotá en los funerales del general Benjamín Herrera, el 29 de febrero de 1924, se alarmó seriamente el clero del país y hubo una última arremetida, del Pbro. Darío Márquez, contra los pocos masones que sobrevivían en Manizales.

Después de la disolución de la Logia Nieves del Ruiz Nº 2 se fortaleció la Libres de Caldas Nº 17, de Pereira; mientras tanto, con el desarrollo de la hegemonía liberal, desde el gobierno de Enrique Olaya Herrera, surgió en Manizales Luz de Olivares Nº 17. Para esta época las posiciones sectarias del Pbro. Darío Márquez no tenían tanta fuerza en Manizales, porque la llegada de Monseñor Luis Concha Córdoba, en 1935, contribuyó al apaciguamiento político de los sacerdotes, y con el arribo de los padres Sulpicianos se contribuyó a formar un clero más culto, alejado de los odios políticos y del sectarismo.Llama la atención que el libro citado antes, Los Misterios de la Masonería, terminó engrosando los archivos de la Logia Luz de Olivares No. 17, de Manizales, junto con algunos comunicados y hojas volantes usados por los masones y los intelectuales, para defenderse de los ataques del padre Márquez2.

  1. Hoja volante publicada en septiembre de 1921 en la Tipografía La Fragua. ↩︎
  2. Archivo del señor Guillermo Llano. Bogotá ↩︎

Para tener información completa escuchar audio bajo la imagen

Deja un comentario